IMPORTANTE

Al navegar por el blog aparecen, a veces, páginas de publicidad y/o alguna otra cosa extraña. En absoluto lo he provocado y están ahí porque no se cómo quitarlas. Perdón por la molestia.

21 marzo 2015

FEZ 2014: Curtidores, oficio sucio entre los sucios.









Una visita casi obligada en Fez (Marruecos) es la curtidoría Chouwara. Se trata de una actividad tradicional que se conserva dentro de la medina principal, constituyendo un interesante espectáculo.
El proceso de curtido de las pieles (cabra, oveja, camello) conlleva las siguientes fases:
  1. Ablandado y decoloración de las pieles en grandes tinas blanquecinas llenas de agua con cal y excrementos de paloma.
  2. Recorte de pelos a cuchillo y tintado en cubas circulares rellenas de tintes naturales.
  3. Secado de las pieles al sol colgadas de largas barras de madera o depositadas directamente en terrazas.
El olor, bastante pestilente, que rodea a la empresa se aprecia desde las calles de acceso, al acercarnos. La manera de observar el trabajo de los curtidores es accediendo a determinadas terrazas que circunvalan el patio de trabajo, a través de las inevitables tiendas con dependientes al acecho que, lógicamente esperan que compres algo al terminar la visita.

Cuando se accede a las terrazas curiosamente el mal olor casi desaparece, pues se te olvida, a la vista del espectáculo que tienes debajo.

La primera impresión que se tiene es que estás observando una especie de caja de acuarelas gigante, por las cubas circulares de colores rojos, amarillos, azules, verdes, todos ellos muy intensos.

Luego resulta muy interesante observar a los trabajadores y sus duras condiciones de trabajo. Se dedican a remover y cambiar las pieles en las tinas recortando los restos de pelos con afilados cuchillos. Aunque la mayoría llevan pantalones impermeables suelen trabajar con las manos desnudas y dentro de las tinas horas y horas.

Por si todavía no se ha visto suficiente cromatismo falta contemplar los tejados y tendereros de madera, llenos de pieles ya tintadas puestas a secar por todas partes.

Pese al agobio de los vendedores de las tiendas de acceso y del mal olor que desprende la zona es una visita que merece la pena.

Acceso al resto del reportaje fotográfico.


No hay comentarios: