27 octubre 2019

CUESTA DE LIPÁN, EN ARGENTINA DE CAMINO A CHILE.

Cuesta de Lipán, panorámica.

Cuesta de Lipán, máxima altura, Abra de Potrerillos.
La Cuesta de Lipán, en la provincia de Jujuy, es un empinado y zigzagueante puerto de montaña una vez se pasa Purmamarca en dirección al Paso de Jama, cruzando los Andes, para acceder a Chile por la zona de Atacama.


Cuesta de Lipán.

Cuesta de Lipán, camiones en el zig-zag.
En un árido terreno, moteado de raquítica vegetación, resulta impresionante ver el trazado, casi vertical, de las horquillas que va formando la carretera, observando el lento discurrir de los camiones, salvando las pendientes.



Cuesta de Lipán, aprisco para llamas.
En la inmensidad de las montañas y valles que se van dejando atrás aparecen, de vez en cuando, construcciones de piedra, que casi se confunden con el terreno, destinadas a albergue de diversos rebaños de llamas y vivienda de los escasos habitantes de la zona.  




Cuesta de Lipán, llamas en la carretera.


Las llamas, con sus espesas lanas y su pausado deambular, atraviesan con frecuencia la carretera.


Cuesta de Lipán, altarcillo en la cuneta.


En recodos de la ruta, con facilidad para aparcar, es frecuente encontrar pequeños altarcillos construidos, con materiales improvisados, por camioneros indígenas que frecuentan la ruta, dedicados a sus deidades particulares o a la Pachamama, la Madre Tierra, la diosa totémica de los incas.

Cuesta de Lipán, típico cardón (cactus) de la zona.
El Echinopsis Atacamensis es el cactus (aquí llamados cardones) típico de la zona, alcanzando hasta 10 metros de altura.

04 octubre 2019

GÉISERES DEL TATIO, EN EL NORTE DE CHILE.



Los géiseres del Tatio son una inhóspita zona de actividad geotérmica en el desierto de Atacama, en la región de Antofagasta, al norte de Chile, cerca de la frontera boliviana.



Se encuentran en plena cordillera andina a 4200 metros de altitud con una extensión de 10 kilómetros cuadrados. Son los más altos del mundo, los mayores en el hemisferio sur y los terceros en importancia mundial.

 


Lo suyo es madrugar mucho, en San Pedro de Atacama, para poder llegar a la zona todavía de noche y allí, envuelto entre fumarolas y oliendo a azufre, ver como la luz del amanecer va dejando ver un paisaje como apocalíptico, que se va tornando más amable y, sobretodo menos frío, a medida que pasan los minutos.