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19 abril 2008

HISTORIAS DE LA FP (01). Algunas ideas previas

Inicio con este entrada una serie de artículos bajo el epígrafe de "Historias de la FP", espero que con poco orden ni concierto y, lo aseguro, sin periodicidad alguna.
En absoluto pretendo emular a ningún erudito del tema desde la pedagogía o la historia. Simplemente espero poder plasmar aspectos relacionados con la FP, a lo largo de la historia, de esos que te encuentras navegando por la web o despiertan tu curiosidad a través de la lectura de algún documento.
Aunque en el primer párrafo indico mi intención de no ponerme nada metódico con esta serie de entradas si que me he planteado, antes de iniciarlas, la siguiente pregunta: ¿qué tipo de temas/historias tienen aquí cabida, y dicho de otra forma hasta donde en el tiempo puedo seleccionarlas?
Respuesta: Temas de la FP de los últimos 5000 años o desde que la humanidad existe.
¿Por qué?: Pues porque parto de la base, equivocado o no, de que, de una manera u otra, siempre ha habido formación profesional.
Sí, ya sé que como concepto moderno la entendemos desde, a lo sumo, los últimos 200 años con la incidencia de la educación, la profesionalización de los docentes, los procesos fabriles, etc.
Pero el hombre, a mi modesto entender, desde el homus habilis no ha parado de aprender por si mismo o a través de otros que le han enseñado, mediante procesos más o menos estructurados.
Apoyo mi argumento en una muy escueta reseña histórica, convencional, en la cual, consultando el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, en lugar de ir a fuentes más específicas, podemos dar un repaso a los conceptos más directos del tema.
Ideas para una crónica de la FP que no se ciñe sólo a los últimos 200 años:
  • Desde los tiempos más remotos el hombre tuvo necesariamente que aprender para asegurar su subsistencia a través de la confección de herramientas y la posesión de bienes. Se aprendía a través de la iniciativa personal de una manera intuitiva, por observación e imitación.
  • En la Edad Antigua y más especialmente en la Edad Media, ya con una gran diversificación de oficios, el maestro enseñaba las técnicas correspondientes a los aprendices que, con la experiencia y el tiempo se iban convirtiendo en trabajadores con cualificación, incluso en maestros. Prácticamente hasta el Renacimiento no se empieza a diferenciar entre oficios relacionados con el arte y la artesanía. Los distintos oficios artesanos constituyen gremios que llegan a tener gran importancia en la vida de sus ciudades, así como en el acceso al desempeño del oficio, incluida la formación y competencia necesarias para el ascenso de categoría. La transmisión del conocimiento era todavía, en gran medida, asistemática, basándose el aprendizaje en la observación, la acumulación de tiempo en las tareas de sencillas a más complejas y la imitación.
  • La Revolución Industrial, desde finales del siglo XVIII, cambia radicalmente las características del trabajo, tal como se entendía hasta entonces. La diferenciación en sus fines entre ciencia y técnica se hace más clara. Irrumpe la industria con sus fábricas, se potencia el comercio, se generaliza la máquina como evolución de la herramienta exigiendo un conocimiento de manipulación de las mismas y, en consecuencia, unas nuevas necesidades de como capacitar a las personas.
  • Esta exigencia de una metodología de aprendizaje, general y adecuado a las necesidades productivas, nos lleva a la formación profesional, tal como se entiende actualmente en sus aspectos más economicistas, pues no se debe obviar su componente educativa y de valores fundamentales para la sociedad. Surgieron en el siglo XIX las primeras escuelas técnicas, reales fábricas, de artes y oficios, profesionales (muchas de ellas en Europa a través de ordenes religiosas), etc.

Todo ello nos lleva a nuestros días. Es otra historia. Nada que ver con lo anterior. Hoy son otras las circunstancias y las exigencias. Pero estas entradas de "Historias de la FP" no las pienso para lo de ahora, sino para lo que ya pasó. Para poder conocer, comparar y aprovechar, si fuera el caso.

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