IMPORTANTE

Al navegar por el blog aparecen, a veces, páginas de publicidad y/o alguna otra cosa extraña. En absoluto lo he provocado y están ahí porque no se cómo quitarlas. Perdón por la molestia.

28 diciembre 2012

FORMACIÓN PARA EL EMPLEO: De oca a oca y tiro porque me toca


Soy de los que opinan que una de las principales causas que producen la deficiente educación que reciben nuestros hijos, en este país, es exógena al propio sistema educativo, sea público o privado.

Dicha causa, a mi modo de ver, la produce la incapacidad de nuestros políticos actuales de consensuar en temas importantes, como es la educación.
Desde 1970 llevamos 7 Leyes de Educación, con alguna reforma más de menor rango. Salimos a 6 años de vigencia media de cada una de ellas, cuando hay estudios que indican que el desajuste y nuevo ajuste por los cambios normativos en el sistema educativo es de 4-6 años.
Dichas leyes han sido:


  • Ley 14/1970, General de Educación y Financiamiento de la reforma Educativa (LGE)
  • Ley 5/1980, de Estatuto de Centros Escolares (LOECE)
  • Ley 8/1985, Reguladora del Derecho a la Educación (LODE)
  • Ley 1/1990, Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE)
  • Ley 9/1995 de la participación, la evaluación y el gobierno de los Centros Docentes (LOPEG)
  • Ley 10/2002, de Calidad de la Educación (LOCE)
  • Ley 2/2006, Orgánica de Educación (LOE)

Nuestro actual partido gobernante ya está inmerso en el cambio de la ley actual, a través del Anteproyecto de la Ley Orgánica para la Mejora de la calidad Educativa (LOMCE).
¿Alguién piensa que dará resultado, cuando el principal partido de la oposición ya ha dicho que, utilizando las mismas legítimas causas de derogación que ha empleado el Gobierno para no dar por buena la actual, será también derogada?
Sirva todo lo anterior a modo de explicación de la idiosincrasia legislativa de este país y vamos a la Formación para el Empleo, que es el objeto de este post.
La llamada, desde 2007, formación para el empleo se ha conocido tradicionalmente por formación ocupacional (desde los años 70 del pasado siglo) y, una parte de ella, formación continua entre 1990 y 2007, fruto de la ocurrencia de inventarse un subsistema con los llamados acuerdos tripartitos.
El RD 395/2007, que regula el subsistema de Formación para el Empleo, dentro de la normativa de desarrollo de la Ley 5/2002, Orgánica de las Cualificaciones y la Formación Profesional, establece la formación profesional como un todo, compuesto por dos subsistemas, el de la FP del Sistema Educativo y la FP para el Empleo. Dicho concepto integrador viene de lejos, pues ya se contemplaba en la LOGSE de 1990, encargándose los acuerdos tripartitos, anteriormente citados, de desbaratarlo.
Hasta la Ley 5/2002 nos parecía normal que la ocupacional/continua de entonces dependiera orgánica y funcionalmente de la Administración Laboral (central y/o autonómica). A partir de dicha ley ya no parece tan claro si se quiere avanzar en la integración de los subsistemas de la FP. En 2010, ocho años de vigencia de la ley, se mantenía el mismo status jerárquico y funcional.
Entonces se produjeron unos tímidos intentos de unir los dos subsistemas. Lo inició la Comunidad Autónoma de Madrid, siguiéndole otras.
En la Comunidad Valenciana hemos estado el último año dependiendo de la Administración Educativa (Conselleria de Educación, Formación y Empleo), incluso ubicando los dos subsistermas en la misma Dirección General de Formación y Cualificación Profesional.
A muchos nos parecía que se iban dando importantes pasos en la integración, una vez que, hoy en día, el Sistema Nacional de Cualificaciones a través de la Unidad de Competencia, piedra angular del sistema, permite capitalizar las enseñanzas de los módulos profesionales y formativos, poniendo igualmente en valor el reconocimiento de las competencias adquiridas por vías no formales de formación y la experiencia profesional.
Pues nuestro gozo en un pozo y como yo, con la edad, me estoy haciendo más refranero, ahí va otro: Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Han empezado a reestructurar las consellerías (en Madrid y Valencia, al menos) y otra vez como estábamos. La FP del Sistema Educativo por un lado y la FP para el Empleo por otro.
En el caso de Valencia, además, incluso perdiendo rango administrativo, pues dependiendo de una Dirección General de Trabajo, Cooperativismo y Economía Social (materias afines donde las haya) han creado una Subdirección General de Formación para el Empleo.
Ya veremos en que termina la cosa. De momento, volviendo al título del post vamos “de oca a oca”. Esperemos que con más cambios y la crisis que no cesa no terminemos yendo “com cagalló per sequia”, que decimos por aquí.

18 comentarios:

Antonio Moriel Fernández dijo...

Luis tienes toda la razón, casi que me voy a quedar con el último párrafo porque encaja perfectamente con lo que está sucediendo, lamentablemente:
vamos a terminar como dice nuestra expresión yendo “com cagalló per sequia”.
comparto totalmente tu post

Antonio Flores Sentí dijo...

A ver si nos aclaramos de una vez con esto de las “formaciones profesionales”. En la mayor parte de los países en los que existe un justo equilibrio entre la formación profesional y la universitaria, incluyendo en este equilibrio la ausencia de un abismo de prestigio entre ambas, sólo existe un sistema oficial de FP. La llamada formación ocupacional es marginal, está sujeta a los desequilibrios del mercado de trabajo y se paraliza cuando acaba la necesidad de ajustar esos desequilibrios (alguien recuerda el P.P.O?) En esos países, la antes llamada “formación continua”, para entendernos, es una formación de empresa que cada corporación planifica según sus propias necesidades internas.
En España, ambos subsistemas son un negocio sin más utilidad que la de llenar los bolsillos de las empresas/organismos de formación (¡sobre todo cuando cobraban!) y una terrible forma de dilapidar fondos públicos.
Pero hay que alimentar este sistema (lo mismo que las guerras alimentan a las empresas armamentísticas). Para ello se crean nuevos catálogos de cursos (a veces los mismos contenidos con distintos nombres), entre los que se encuentran los de los Certificados de Profesionalidad, desprestigiados ya antes de nacer por su falta de calidad de diseño, de ejecución y de resultados.
Toda esta parafernalia, incluida la poco pensada y eficiente forma de unir (¿para qué unir?) los certificados con los títulos de FP, no lleva más que al desconcierto de los que tienen que contratar a los titulados, es decir, los empresarios, abrumados por títulos cada vez más grandes, más ostentosos y más vacíos…
Y si la FP reglada fuera medio buena, que tampoco lo es, esta unión sería también una forma de degradarla, como cuando se mezcla aceite virgen extra con lampante.

Luis López Punto Com dijo...

Hola Antonio (Moriel): Que te voy a contar a tí que no sepas. Sigue en la brecha, que los viejos rokeros nunca mueren. Un abrazo

Hola Antonio (Flores): Me alegro mucho de verte por aquí. Muchas gracias por el extenso e interesante comentario, aunque hay cosas que no comparto. No estoy de acuerdo con lo que dices de los Certificados de Profesionalidad (CdP) y su "unión" con los Títulos de FP. Para mí es el principal valor de la nueva FP, en base a las cualificaciones profesionales (QP) del Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales (SNQP). Nada que ver con las anteriores ordenaciones formativas (CdP antiguos y catálogo de cursos del SEAF) que, incluso basándose en un Análisis Ocupacional, no servían para capitalizar el esfuerzo de los alumnos (pasarelas a la "reglada") ni, mucho menos, para el reconocimiento de sus competencias, adquiridas por vías no formales y/o experiencia profesional.

Alfred Sextl dijo...

Una reflexión muy interesante por parte de Luis, especialmente para mí, ya que aún no conozco todas las facetas del sistema educativo español. Lo que me llama poderosamente la atención es la "instrumentalización" de la educación con fines partidistas y/o ideológicos, especialmente a lo que se refiere el sistema de la FP. Alemania, cuyo sistema educativo conozco “in situ” tanto a nivel escolar, como a nivel profesional, tampoco esta ajena a ciertos cambios nutridos por “distinta ideología política”, cada vez que se produzca un cambio político. No obstante, estos cambios se producen a un ritmo muy inferior al de España, y, por lo general se limitan a las competencias educativas de los Bundesländer (estados federales), que son la primaria, la secundaria y la superior. Aun así, hay unos estándares marcados por el gobierno central para garantizar unos mínimos en cuanto a la calidad educativa a nivel nacional.
La Formación Profesional (Dual) en cambio está regulada por una ley nacional (BBiG) y quienes desarrollan, elaboran, modifican y ajustan los contenidos de cada uno de los 350 oficios/ramos de la FP dual son sobre todo los agentes sociales, representados por las empresas (patronales), los trabajadores (sindicatos) y las cameras de comercio. El ministerio de educación se limita en proporcionar la formación teorética (centros, profesores, medios) en la escuela profesional, una vez fijados los contenidos por los agentes sociales, ya que allí se entiende que las competencias (de fijar los contenidos de cada oficio/ramo de la FP dual) deben tener aquellos que conocen las necesidades educativas reales por el hecho de estar expuestos (en “primera fila”) al mundo económico globalizado cada día. La calidad de la formación profesional está garantizada por las cameras de comercio que vigilan muy de cerca el proceso de formación en cada una de las empresas que participan en el proceso de formación - (sancionan incumplimientos, conceden y retiran los permisos de formación de las empresas). Ellas también establecen - en cooperación con los demás agentes sociales - los contenidos de los exámenes, los organizan, los llevan a cabo y conceden los títulos de los técnicos una vez acabado el ciclo de formación profesional dual con éxito y superados todos los exámenes.
De esta forma se garantiza una formación profesional adecuada a las necesidades reales de la economía y – a priori - exento de ideología política o de intereses meramente políticos.
La formación profesional (continua) que lleva a titulaciones especializados y/o técnicos superiores, maestros, etc., está también “diseñada” por los agentes sociales y organizada por las cameras de comercio.
La gran ventaja del sistema – aparte de su calidad a nivel práctico - es que no haya una confusión (“titulitis”) a cerca de las habilidades, de los conocimientos o de los contenidos técnicos específicos que conlleva cada uno de los títulos técnicos, ya que las empresas – como agentes implicados en el desarrollo y la modificación de cada uno de los módulos y/o títulos técnicos – conocen sus contenidos “in situ”.

Antonio Flores Sentí dijo...

Por supuesto, querido Luis, no esperaba que estuvieras de acuerdo con mi comentario. En según y qué supuestos, yo tampoco lo estaría. Y si nos basáramos en la excelente y nunca suficientemente reconocida labor de los Centros Nacionales y, quizás en un futuro, de Referencia, aún menos. Pero los certificados de profesionalidad se están expidiendo en la calle de una forma indiscriminada. La semana pasada, sin ir más lejos, supe de un centro colaborador que está formando alumnos sin experiencia previa, sin vida laboral, algunos sin cumplir ni siquiera los requisitos mínimos exigidos por el certificado, en “Financiación de Empresas”, un certificado de nivel 3 que pretende formar para los siguientes puestos de trabajo:
Director de Sucursal de Entidad Financiera.
Técnico Superior en Contabilidad y/o Finanzas en general.
Interventor de Empresa.
Analista Presupuestario y/o de Riesgos.
Técnico de Operativa Interna de Entidades Financieras.
Técnico de Apoyo en Auditoría y/u Operaciones Financieras.
Gestor de Solvencia y Cobros.
Un certificado utópico que – ni siquiera con los mejores docentes del país – se podría abordar con éxito (teniendo en cuenta los niveles de entrada). Mucho menos, cuando quienes lo imparten no superarían un test de ingreso para auxiliares administrativos).
Lo del reconocimiento de competencias adquiridas por vía no formal es, indudablemente, un proyecto muy loable… pero inviable. A menos que repartas esos reconocimientos de la misma forma que se están repartiendo los Certificados (el ejemplo expuesto no es un caso aislado, desgraciadamente), podrás hacer unas cuantas decenas por cada Comunidad y año. ¿Quién va a hacer ese trabajo, donde están los expertos, qué empresa/institución va a gestionar su contratación, caso de que estuviesen disponibles?
Yo, ni estaba de acuerdo con las pasarelas, ni lo estoy con lo que hay en este momento. Creo que la educación en España necesita una revisión profunda que no creo que ningún partido pueda abordar, un cambio total y absoluto desde la escuela primaria hasta la universidad. Una especie de revolución cultural que nos saque del lamentable ranking que ocupamos.
Y mientras no seamos conscientes de ello, seguiremos mareando la perdiz. Y la gente que quiera triunfar tendrá que formarse a sus expensas y fuera del sistema, quizás de una forma autodidacta, ya que estoy convencido de que si falla el sistema público, el privado nunca será una solución, sino un problema añadido.
Te podría contar cosas que te pondrían los pelos como escarpias, pero o bien tú también las sabes, o yo ya no estaría actuando como un ciudadano libre y anónimo, a pesar de que doy mi nombre y apellido.

Carlos Gonzalo dijo...

A ver, a ver. Haya paz, que acabamos de empezar el año y hemos de hacerlo con buen pie.
Resulta, Luis, que ya había seguido tu comentario en el blog hace unos días y me pareció muy acertado, especialmente en lo referente al permanente cambio legislativo que en nada ayuda a la obtención y reconocimiento de la verdadera cualificación, que no es otra que la que luego el empleador está dispuesto a retribuir.
Por otro lado, nunca había habido otra vía de reconocimiento de lo que uno es capaz de hacer que lo que se obtenía en forma de título dentro del aula de un centro educativo, y ya era hora de iniciar y desarrollar (en la medida de lo posible que siempre es insuficiente) formas más avanzadas de reconocimiento.
Antonio (Flores): dicen que Roma no se hizo en un día, pero alguien la empezó a construir y en ello están (estamos) muchos profesionales de la administración y fuera de ella, aunque sea complejo todo el prolijo vía crucis del reconocimiento de lo no obtenido "formalmente". Y ahora nace la formación dual, concepto manido pero que hay que dar tiempo al tiempo para ver si encaja en nuestro país, no como mera copia del modelo alemán sino con el necesario convencimiento de todas las partes, sobre todo por la parte de la empresa, que ha de acercarse más al mundillo de la formación profesional (educativa y laboral, las dos) y coparticipar como parte esencial de la misma.
Quién sabe, quizá es en momentos de crisis como el actual (ya que no abunda el trabajo) cuando más capacidad de colaboración y tiempo dispongan las empresas para captar la importancia de que funcione el sistema y marcar sus ritmos, más allá de boletines oficiales. Por cierto, los CdP no son la Biblia ni la Constitución, y se pueden modificar más facilmente si no se ajustan a la realidad de las empresas. No debemos solo fijarnos en los malos ejemplos, porque los hay en todos los ámbitos. Busquemo lo positivo y seamos, eso sí, críticos para avanzar, con algunos empujones pero sin tropezones y sin echar piedras al camino.
Y cada vez es más necesario que se evalúe y reconozca la cualificación, con o sin subvención de por medio. Esa labor pienso que será la piedra angular de la administración, mientras que los contenidos debe marcarlos el sector privado.
Buen 2013 a todos.

OAR dijo...

Feliz año.
Muchas gracias a todos por el debate. Me resulta muy útil. Por supuesto coincido con que es necesaria cierta estabilidad en los modelos educativos, aunque solo sea para tener tiempo para comprobar que no funcionan.
Me parece muy interesante la descripción del sistema dual y la insistencia en que sean los agentes sociales y las políticas socioeconómicas del pais (si las hay, más allá de la creencia ciega en el mercado)las que inspiren el contenido de la formación. En ese sentido, creo también que algunos certificados son poco realistas. Además, hasta lo que conozco, no se están actualizando, ni siquiera revisando. Un saludo

Antonio Flores Sentí dijo...

Evidentemente, Carlos, que Roma no se hizo en un día. Pero todo lo que se construye ha de tener cimientos firme, o no servirá para mucho. El valor de cualquier certificado es la confianza que consiga granjearse entre los “consumidores” de los “productos certificados”. Ya puedes comprender que escapa a toda lógica que, partiendo de niveles profesionales cero y escasos académicos, el hecho de formar entre seiscientas y ochocientas y pico horas a – por ejemplo – un director de banco o un director de Restaurante de diez o más asalariados (sic), es de risa. Aún suenan en mis oídos las carcajadas de un empresario cuando me contaba la primera vez que le enseñaron uno de ese tipo.
Estos CdP se cargaron, de un plumazo - o mejor - con una varita mágica falsa, los itinerarios profesionales.
Pero luego viene el negocio de ponerlos en marcha. ¡Y qué quieres que te cuente! Pues que según lo que yo estoy viendo, el buen hacer es la excepción y no la regla. Pero la verdad es que, con el sistema oficial de selección de alumnos que tenemos, todo daría igual. O por lo menos eso es lo que te dicen los centros colaboradores.
El resultado es que el mal comienzo será un obstáculo insalvable. Nada podrás hacer con unos certificados desprestigiados. Sólo barrer y tratar de que no se recuerden. Tiempo al tiempo.

Luis López Punto Com dijo...

¡Bueno, bueno, bueno!¡Cómo se ha puesto esto de interesante.
Algunos comentarios míos, en absoluto con ganas de polemizar y menos con compañeros en esto de la "formación en el ámbito laboral" (así no uso ninguno de los términos al uso) que para mí son un referente de buen hacer y experiencia:
1.- Antonio pone el dedo en la llaga con los CdP de nivel 3 (igual en los otros niveles) si se gestionan mal y se imnparten peor. Pero la culpa no es del CdP de qué se trate sino de gestores indocumentados y/o mangantes, o bien de docentes incompetentes, mal seleccionados. Por culpa de ellos todo el sistema se puede desprestigiar y con ello sólo conseguir lo que ya teníamos, es decir, unos diplomas bien de INEM, bien de Consellerias autonómicas, que no valían para nada, ni para una posible correspondencia con la FP del sistema educativo, ni para el mercado laboral, ni siquiera para envolverse un bocadillo.
2.- Sería una pena que ello ocurriera. Puede ocurrir. Es responsabilidad de la Administración (estatal y autonómica) que ello no ocurra. Se debe velar por que se cumplan los requisitos de acceso de los alumnos, los perfiles de los profesores y el resto de condiciones para su correcta impartición.
3.- Si sólo se pudieran dar unos pocos N-3, bastantes N-2 y una gran mayoría de N-1 porque los posibles alumnos no dan el perfil, pues que sea así. Luego podrán ir avanzando en el nivel.
4.- A los docentes hay que exigirles al máximo en su titulación y experiencia. Debería de exigirse más controles para su contratación, incluidos aquellos veteranos que ni siquiera dando cursos varios años han conseguido oficio. Evidentemente las retribuciones deberían alcanzar un nivel de dignidad que no se da, salvo en los directamente contratados por las administraciones (centros propios).
5.- Las entidades subvencionadas deberían de ser controladas exhaustiva y correctamente en la gestión de los cursos. No escudarse en que no encuentran alumnos/docentes de perfil necesario y, sin embargo, dar el curso como sea (¡faltaria más! la subvención hay que cobrarla como sea, que si no ¿de qué vivo?). Evidentemente cobrando las subvenciones con un calendario de pagos correcto. También evidentemente consiguiéndose expulsar del sistema a tanto mangante (directivo y/o gestor en entidades colaboradoras empresariales, sindicales y academias) como abunda en el sector. La mayoría son competentes y honestos pero los otros impiden, lamentablemente, que su labor se proyecte bien.
6.- Los PEACs (Procedimientos de Evaluación de la Competencia) amparados por el RD 1224/2009 son la gran novedad y fortaleza del SNQP. Volvemos a lo mismo si se gestionan mal y se dan los CdP (totales u UCs parciales) indiscriminadamente, "como churros", tampoco tiene la culpa ni el sistema en general, ni el 1224 en particular. Otra vez tendríamos que hablar de gestores/asesores/evaluadores incompetentes y/o mangantes. Pienso que en todas las CCAA se está haciendo correctamente (no es un procedimiento fácil y algunos aspectos del 1224 son mejorables). Nosotros estamos terminando un PEAC de instaladores de muebles/elementos de carpintería y me consta la satisfacción de los participantes. Pongo enlace:
http://lla53.blogspot.com.es/2012/11/instalacion-de-muebles-y-de-elementos.html

7.- Bueno, lo dejo. Ha sido un placer repasar ideas al hilo de vuestros acertados comentarios. Me va a servir mucho para la "charla" de 2 horas que tengo mañana en un curso nuestro de Docencia de la Formación para el Empleo. Por cierto, el artículo mío del inicio sólo intentaba comentar las idas y venidas administrativas de la FP Empleo entre Educación y Trabajo. De eso no hemos hablado nada. Muchas gracias si también aportáis algo.

Luis López Punto Com dijo...

Se me ha olvidado un comentario de OAR sobre los CdP poco realistas y que no se están revisando/actualizando.
Pues sí, es posible que existan CdPs poco realistas en alguna de las familias profesionales. Habría que imputárselo a la cualificación profesional (QP). No obstante, nos hemos quejado siempre de la rigidez de las CNOs y cursos inherentes, con denominaciones y oficios desfasados, obsoletos, etc. Creo que el INCUAL ha hecho una gran labor describiendo una gran parte de las figuras del mundo laboral actual y, con las QPs, permitir la formación/reconocimiento de las competencias a ellas asociadas.
Con respecto a la revisión/actualización de los CdP decir que muchos de ellos no tienen todavía ni 5 años, incluso todavía hay QPs elaborándose que no tienen el correspondiente CdP. Todo se andará, si nos dejan.

Milagros dijo...

Desde mi punto de vista, es cierto que hay muchas cosas que se han hecho mal en todo lo referente a la Formación Profesional, pero creo que el camino iniciado es bueno, y hay que seguir avanzando y construyendo, aunque haya cosas que mejorar o cambiar. La integración de la FP a través de la Ley orgánica 5/2002 me parece determinante y creo que el SNCFP es un buen instrumento para desarrollar esa integración. Otra cosa diferente es la forma como se está llevando a cabo, y que en la práctica, las administraciones educativa y laboral no estén dando los pasos necesarios para esa integración. Ese siempre será un matrimonio entre familias de diferente clase social. Es una pena que en aquellas Comunidades Autónomas donde se había empezado ese acercamiento, se esté volviendo a distanciar. Esto me lleva a opinar que el título dado por Luis a este post “De oca a oca y tiro porque me toca” está muy acertado, pero lo peor de todo es que entre tanta ida y venida, hay gente que cae en la cárcel y le cuesta más de tres jugadas volverá a salir. Por no hablar del desánimo que genera en los profesionales que llevamos tantos años intentando hacer las cosas lo mejor que sabemos.
Por último, me gustaría dar mi apoyo a los Cdp, y al Reconocimiento de competencias, la mala práctica que se pueda estar haciendo en algunas ocasiones, no hace malo el sistema.
Feliz año a todos.

Pere Soriano dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pere Soriano dijo...

Hola de nuevo amigo Luis, y digo de nuevo no solo por el empiece del año, sino también por estar otra vez en “de oca a oca y“ veremos como sigue…..No me atreveré a enunciar soluciones y aunque en ocasiones caigo en la tentación de pensar que podríamos empezar (como dijo Mafalda) por enviar de vacaciones a Ordenanzas y Ordenadores, creo que la situación es tan trágica que caben pocos chistes. De hecho, incluso nosotros cuestionamos la validez del “armazón” del Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales (SNQP) no por su pertinencia, sino por la mala praxis que algunos están haciendo.
Coincido contigo, en las bondades del modelo del SNQP, pero también creo, como afirma Antonio, “que la educación en España necesita una revisión profunda”. Me preocuparía, no obstante, que entráramos de nuevo en un rosario de cuentas que no tiene fin: 7 Leyes de Educación y……….tantos ….y tantas.
En cualquier caso es de agradecer poder leer aportaciones como la tuya (y vuestras). Yo me sumo a ellas recordando, si me lo permitís, lo que se cuenta de Alí Baba, cuando a su muerte, dejó en herencia a sus cuatro hijos 39 camellos. Su actualidad creo que radica en subrayar lo difícil que es encontrar soluciones cuando los intereses particulares están por medio, al tiempo que amplifica la necesidad de acudir a modelos referentes y personas adecuadas.
“Se cuenta que Alí Baba, a su muerte, dejó en herencia a sus cuatro hijos 39 camellos, con la indicación de que el primer hijo se quedase la mitad de los 39 camellos; el segundo, un cuarto; el tercero, un octavo, y el cuarto, un décimo. Ante este testamento, los hijos iniciaron enseguida una encendida disputa: ¿Cómo era posible dividir de esta manera 39 camellos? Mientras discutían animadamente para encontrar una solución, pasó por allí un sufí, es decir, un sabio errante, con su camello. Éste escuchó el problema de los cuatro hermanos y se propuso ayudarlos. Bajó de su camello y lo añadió a los otros 39. Entonces inició la subdivisión de los camellos bajo la atónita mirada de los hermanos: al primer hijo le dio 20 camellos (la mitad); al segundo, 10 (un cuarto); al tercero, 5 (un octavo), y al cuarto, 4 (un décimo); finalmente, se subió a su camello, que era el que sobraba, y se fue, dejando a todos asombrados y sin palabras.”

Un abrazo

Carlos Gonzalo dijo...

Genial el relato de Alí Babá, Pere. Me parece oportuno, sobre todo en determinados -supuestos- conflictos de intereses (que más es interés de alguno en que haya conflicto)que no existen realmente, porque a todos interesa que el sistema funcione. Y si nos ponemos a pensar que lo propio es siempre mejor que lo ajeno y a criticar todo por sistema, ni tan siquiera los títulos universitarios de más prestigio tendrían reconocimiento social. Me quedo con la idea de que un sabio errante (que no significa que vaya a errar) nos dé luz en este asunto a los "educativos" y a los "laborales", pero no tanta luz que nos ciegue a todos.
Si los CdP no nacieron con buen pie (y mira que les costó nacer) será el propio mercado el que discrimine entre los profesionales que sí que tienen las competencias adecuadas y los que no (aunque ambos tengan un CdP). Lo mismo sucede con titulados de todo tipo, que no siempre implica que tengan el nivel profesional que se supone alcanzan quienes disponen de esa titulación.
Por otro lado, aunque siempre es bueno adaptarse a los tiempos, tampoco ayuda la permanente transformación (cuando no desaparición) de las políticas activas de empleo ni una insuficiente dotación presupuestaria. Seguro que hasta los "educativos" y los empresarios (que también les toca aportar)están de acuerdo en esto.

Marina Luque dijo...

Buenos días a todos, en especial a Luis que inicias este comentario. Espero que (aunque de oca en oca) todos hayais podido comenzar bien este año en el que intentaremos buscar el optimismo pensando que las modificaciones de las políticas activas de empleo vayan en la línea adecuada.
Estoy plenamente de acuerdo en que nuestro sistema educativo empieza a estar desgastado de tantas modificaciones (más políticas que de calidad)y que las reformas deben afrontarse con más cautela para permitir después una puesta en marcha y maduración que las haga alcanzar los objetivos prioritarios. El obstinarse en ensayo-error, ensayo-error no lleva más que al empobrecimiento y falta de confianza en el sistema.
Un saludo a todos y gracias por vuestras interesantes aportaciones.

Beatriz Padilla dijo...

Hola a tod@s, enhorabuena a Luis López por el post y a todos por la calidad de los comentarios. Me dedico a la FPE desde hace 15 años y mi experiencia es que sobran "chorizos", así os lo digo. Me refiero a las entidades que organizan los cursos. Muchas de ellas, van a llenarse los bolsillos sin importar la calidad de las acciones formativas. El asunto se extiende a los CdP, que ya han visto este tipo de formación como el filón para seguir chupando del bote. Y parece que tapándose los ojos o mirando para otro lado está la administración. Si no, no lo entiendo porque si quisieran controlar realmente esa calidad, pondrían a una "troika" de este subsistema que estoy segura de que pondrían a todos derechos como velas, como debe ser. Para aportar algo nuevo, comentar que quien realiza el reclutamiento de formadores en los centros no tiene ni la más remota idea del perfil que se necesita. Simplemente pone unos honorarios ridículos, abusivos e indignos como llegan a ser 15 euros/hora (yo por esto ya no trabajo ya que significa que pague por trabajar) y con que el formador no proteste y los alumnos no se quejen, todos tan contentos. Y los certificados de profesionalidad se convierten en cursos como para preescolar. Yo pertenezco a la familia profesional marketing y comunicación y he visto cómo formadores ponen a los alumn@s a recortar y a hacer figuritas de plastelina para montar un escaparate en el de "animación de espacios comerciales". Qué vergüenza me dio verlos. Así que os doy la razón en la insuficiente calidad de algunos docentes. No obstante, por 15 euros ¿quiénes van a aceptar? Y por último, los contenidos y unidades de competencia a alcanzar están anticuados, hablo en mi especialidad. Los leo y son del Pleistoceno. Por tanto, llega alguien con la carrera de ADE, Económicas, Publicidad, Relaciones públicas + experiencia y se los come y a mi juicio, se pierde el objetivo.
Por último, comentarles que entre varios formadores hemos creado AFOREN, la Asociación Nacional de Enseñanzas no Regladas para mejorar todo lo que estamos hablando. Es un plan ambicioso, lo sabemos pero es necesario y hay que trabajar desde la colaboración. El blog es http://aforen.wordpress.com/ nuestro email infoaforen@gmail.com

Gracias a tod@s y un saludo,

Beatriz Padilla

Luis López Punto Com dijo...

Hola. Otra vez entro a comentar. Para mí es un auténtico lujo los comentaristas, e ideas que han vertido, gracias a este post. Gracias a todos/as.
Milagros: No había pensado yo en las cárceles del juego de la oca. Intentemos no caer y que "sigamos haciendo las cosas lo mejor que sepamos". Gracias por tu apoyo a los CdP y al sistema. Pobrecitos, están muy necesitados de cariño.
Pere: Muy apropiada tu "camellera" historia, sólo le ha echado a faltar algo de música de Kitaro con lo de La Ruta de la Seda. Pues sí, con tanta revisión del sistema no dejamos que funcione. Una pena. Sería bueno que dejáramos de contar camellos y nos dedicáramos a hacerlos correr.
Carlos: Me ha encantado lo de los "educativos" y los "laborales". Tanto hemos reformado el sistema que, a los mejor, los dos colectivos estamos "deformados".
Marina: Me encanta tu optimismo. Gracias. Ojalá nos podamos impregnar de él. Yo ya no me creo muchas cosas. No creo que los políticos que dirigen ( y han dirigido) la FP tengan conciencia de intentar valorarla.
Beatriz: Muy real tu comentario. Gracias por la sinceridad. Yo llevo también muchos años clamando (sin el más puñetero caso) contra los "chiringuitos formativos" y los "chorizos" que los dirigen. Es un tema tan viciado que no le veo mucho arreglo, incluso ahora que las subvenciones están de capa caida. Te deseo mucho éxito con AFACE y los objetivos que pretende. Falta hace. He "enganchado" vuestro blog en la lista de predilectos del mio, para seguirlo con atención.

Beatriz Padilla dijo...

Hola a tod@s, gracias por visitar el blog de Aforen, especialmente por ubicarlo en la listas de predilectos. ¡Saludos!