Acabo de volver de realizar otro tramo del Camino de Santiago . En esta ocasión he "pateado" una parte del conocido como Camino del Norte , con la novedad de haber realizado una etapa por suelo francés. El trayecto ha sido entre San Juan de Luz (Francia) y Gernika. Unos 140 km, más o menos. Empiezo indicando que, en este viaje, he sido algo heterodoxo con respecto a itinerarios (seguir fielmente el Camino) y el medio de locomoción (exclusividad de la andadura) pero circunstancias paisajísticas, amistosas y climatológicas lo provocaron. Como resumen general expongo lo siguiente: Una experiencia maravillosa pero dura, bastante dura, con el agravante del barro en todas las jornadas y la lluvia, o su amenaza, en casi todas, con lo que implica de molesto andar y calor/sudor por las prendas impermeables. Eso sí, es compensado muy gratamente por la belleza de los parajes, tanto de costa como de montaña, que se atraviesan. La dureza que indico la aporta lo quebrado del terren...